La mañana del lunes 22 de abril, tuve la oportunidad de asistir a una mañana de trabajo en el kinder con mi huerquina preciosa, Naomi.
Tuvimos la oportunidad de elaborar juntos un dibujo que representara a la familia así que pusimos manos, dedos, pinturas, pegamento, colores, crayolas y demás, a la obra.
Creo que el resultado no fue malo, le dí la libertad de dibujar lo que creyera conveniente y de esa forma conocer lo que hay en su corazoncillo de pollo, y pues comprobé que hasta Chilindrina Bigotes, el gato arrimadillo de la casa, está guardado ahí.
La verdad nos divertimos mucho, mezclamos distintas técnicas de dibujo, por no decir que hicimos una revoltura, pero bonita. Mi bebé me hizo recordar mis días del kinder, tal vez no fui el mejor en Tijeritas 1 y 2 o en Pintado con Crayolas Módulo 1, pero sí disfruté, y traté de hacer que ella hiciera lo mismo.
Después, a explicar nuestro dibujo frente a los otros padres, y bueno, sólo lo hice yo, Naomi ya traía varios minutos de tristeza acumulados porque sabía que su papi se tendría que regresar a trabajar, y así fue.
La despedida no fue fácil, yo por mí me la habría llevado pero en esa ocasión no hubo salida temprano en el Kinder, así que luego de convencerla un poco de que se fuera a jugar con su amiguita Sohua, sin dejar de llorar, me fui a la salida, sólo para ver que ella venía corriendo detrás de mí.